Cofrades Portadores


“….Eran las 20.15 del martes 14 de abril de 1.992, cuando el redoble del tambor y sobre los hombros de su Cofrades, comenzó su andadura desde el Crucero de la Iglesia de San Andrés el paso “CRISTO CAMINO DEL CALVARIO”.Tal era el gentío que la imagen tardó cerca de media hora en recorrer no más de 100 metros hasta encarar la calle de Alonso Pesquera. En un caminar lento, pausado, y sin romperse el ritmo se llegó a las inmediaciones de la Sede de la Cofradía de la Preciosísima Sangre, donde esperaba formada con el paso CRISTO EN SU CAMINO HACIA EL CALVARIO.Continuo hasta llegar a Cadenas de San Gregorio, viéndose a lo lejos como también llegaba la Virgen, y lentos, muy lentos, se realizó EL ENCUENTRO DE CRISTO CON SU MADRE EN LA CALLE DE LA AMARGURA.Tras cuatro horas y media de portar a CRISTO CAMINO DEL CALVARIO, y a los acordes de la Marcha Real y el canto del Perdón, CRISTO, entraba nuevamente hasta el crucero de la Iglesia….”

Este texto, fragmentos del libro del 50 Aniversario de la Cofradía, relata la primera vez que nuestra cofradía portó una de sus imágenes a hombros; y aunque anteriormente se había procesionado Cristo del Despojo, esta era la puesta de largo de un grupo de gente que desde entonces hasta hoy se ha volcado en portar a sus imágenes a hombros, haciendo verdaderos esfuerzos para intentar sacar a sus imágenes lo más dignamente que se merecen a la calle.

Desde entonces, este grupo de cofrades también ha tenido el honor de portar sobre sus hombros la imagen titular "SANTÍSIMO CRISTO DESPOJADO" por las calles cercanas al Barrio de San Andrés en la noche del Jueves Santo.

Al año siguiente del primer ENCUENTRO a hombros y viendo la experiencia del año anterior, se buscó otro emplazamiento para la realización de El Encuentro, viendo que por proximidad entre ambas cofradías y por el marco incomparable que se podría lograr, se acordó realizarlo en la Plaza Santa Cruz ante la fachada del Colegio del mismo nombre.

Todo continuó siendo igual hasta que en el año 2.000 se da un giro en la forma de “andar” que desarrollaba el grupo, pasando se a realizar unos cambios de ritmo según se interpretaban las marchas, todo ello siempre con el mayor respeto y siendo conscientes de la ciudad donde estamos.
Ese primero año no se pudo enseñar a la ciudad porque la lluvia propició que la procesión del martes santo se suspendiese causando gran pesar en la cofradía y en el grupo.
De ello se resarció al año siguiente, entrando en Santa Cruz con la marcha Bulerias en San Román, algo que quedará en el recuerdo de la gente que en ese momento iba “debajo del varal”.

En los años posteriores se retomó a la forma de “andar” que tradicionalmente se había venido haciendo aunque un residuo de esta forma siempre se ha mantenido dentro del grupo.
En el año 2.004 la procesión de El Encuentro vivió el último encuentro de Cristo Camino del Calvario con la Virgen de las Angustias, tras la negativa del Museo Nacional de Escultura de dejar procesionar la imagen a hombros, teniéndose que hacer desde el año siguiente (2.005) con el conjunto escultórico Camino del Calvario a ruedas.

En el año 2.005, y en la procesión titular de Cristo Despojado, se retoma levemente el proyecto de los cambios de ritmo, comenzándose a trabajar un poco más firmemente en 2.006 haciendo trabajo de grupo gente de la banda con el grupo de las andas, mejorando poco a poco la colaboración entre ambas partes llegando a realizar algunos ensayos en la iglesia de San Andrés conjuntamente e intercambiando opiniones. Dicha colaboración sigue teniendo continuidad.

En un inicio “sufrían” bajo el varal 16 cofrades, cantidad que paso a 24 a partir del año 2.000. Se estima que cada persona viene a portar unos 25 kilogramos, dándose además la relevancia de tener el honor de ser el primer grupo de andas con mujeres en sus filas, siendo una característica habitual hasta el día de hoy.

En el año 2011 se  creo el grupo de Portadores de Nuestra Señora de la Amargura, que portan dicha imagen en la noche del Jueves Santo.

Durante todos estos años han sido innumerables las personas que han pasado por debajo de los varales portando a hombros nuestras imágenes, es por ello que aprovecho la ocasión para tener un recuerdo de todos ellos, en especial a D. Pedro Sobrino, única persona que lleva desde el principio sufriendo como ninguno en su varal

Así mismo dar las gracias a todas las personas que en algún momento u otro han tenido el honor de dirigir a este grupo de personas.

José Antonio Peláez Sánchez.
(miembro del grupo de andas desde 2.000)