Camino del Calvario
1614
Este conjunto procesional, de propiedad estatal y gestionado por el Museo Nacional de Escultura de Valladolid (desamortizado en el siglo XIX a la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo), fue autorizado por la autoridad eclesiástica para su salida procesional con nuestra Cofradía el 16 de febrero de 1958. Se reconoce como uno de los grupos escultóricos más sobresalientes de la Semana Santa en Valladolid. La obra fue tallada en 1614 por el renombrado escultor Gregorio Fernández, con la excepción de la figura de Cristo, que se atribuye a Pedro de la Cuadra, realizada en 1610.
El conjunto está compuesto por cinco esculturas: Cristo, que lleva la cruz con la asistencia de Simón de Cirene; la Verónica, retratada mientras sostiene el lienzo que Cristo utiliza para enjugar su rostro; y dos sayones que anticipan el paso, uno portando una soga y otro tocando una trompeta. Este paso no solo es altamente simbólico, sino que también se distingue por la calidad artística de las imágenes, especialmente las del Cirineo (vestido con la indumentaria tradicional agrícola castellana) y la Verónica, que exhibe detallados pliegues y estofados en su vestimenta.
Es el único paso en la ciudad que representa el momento en que Simón de Cirene ayuda a Cristo a cargar la cruz, así como el único que incluye la imagen de la Santa Verónica. El paño que ella sostiene, representando la Santa Faz de Jesucristo, es elegido y bendecido anualmente por la Cofradía, siendo una obra de un pintor contemporáneo. Actualmente, participa en la Procesión del Santísimo Rosario del Dolor el Lunes Santo, y en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor en la tarde del Viernes Santo. Este paso iluminó la Procesión del Encuentro de la Santísima Virgen con su hijo en la Calle de la Amargura cada Martes Santo desde 1958 hasta 2008. Entre 1991 y 2004, la figura de Cristo se procesionó de forma independiente, separado del conjunto. Este significativo paso se conserva y está disponible para su visita durante todo el año en la “sala de pasos” del Colegio de San Gregorio, sede del Museo Nacional de Escultura. Desde el Jueves de Pasión hasta el Viernes Santo, se expone en la Iglesia de San Andrés Apóstol. Carece de adorno floral y candelería, ya que busca representar el misterio de la forma más fiel posible, siendo iluminado por un sistema de varios focos eléctricos que realzan el conjunto.








